El cataclismo desordenó todo, nos desmanteló y nos cuestiona la vida, los valores, las costumbres.... Hoy tenemos ante nosotros una posibilidad, un momento privilegiado de invitar a construir un Chile novedoso, a desarrollar una cultura solidaria, fraternal, más justa y más hermosa. El Señor nos da posibilidades inmensas de evangelizar, al acompañar en estos procesos a nuestros hermanos