La Iglesia Evangélica Alemana, con unos 25 millones de fieles, ha elegido como cabeza de los luteranos de ese país a la obispo Margot Kässmann (51), divorciada por más de señas y madre de cuatro hijos, en lo que constituye un hecho sin precedentes, que algunos saludaron como una señal esperanzadora, pero que probablemente dificulte todavía más el diálogo ecuménico.
Incluso los adoradores del mercado asignan al Estado un poder decisivo en la vida de las personas y la sociedad, así que los creyentes deben evitar ser manipulados por los dueños del poder, que ahora intentan incluso erigirse en referentes de la moral pública
Las advertencias acerca de los efectos del recalentamiento global se asemejan a las de Noé en el Antiguo Testamento, anunciando la inminencia del diluvio, pero que las gentes de su entorno escucharon como quien oye llover. Hasta que la arrogancia y el egoísmo colectivo precipitaron la catástrofe.
La jerarquía católica sigue preocupada principalmente de minucias, mientras pierde sintonía con vastos sectores de la población, los cuales le dan la espalda, pero siguen sintiendo hambre de Dios
Escandalizarse hasta la histeria ante el pecado ajeno tiene mucho de farisaico, pero si la congregación formada por Marcel Maciel quiere salvar su alma es imprescindible que pida perdón no sólo por las fechorías de su fundador, sino por el integrismo sectario de la orden. La cúpula dirigente debe renunciar y la congregación partir de cero
Bendito Papa Benedicto por abrir las puertas de su Iglesia a los anglicanos disconformes, pero benditos, también, quienes, junto con declinar la invitación, tengan la audacia de ofrecer cabida a los millones de católicos, miles de sacerdotes incluidos, que se sienten vejados por El Vaticano. El trasvasije de fieles podría fortalecer el pluralismo entre los cristianos
Teólogo español afirma que ante el debilitamiento de la fe católica, entre sacerdotes y obispos prevalecen el desaliento y la confusión. Junto con señalar los peligros del intento restauracionista que impulsa el Vaticano, aboga por una conversión real a Jesucristo, única forma de que la Iglesia pueda anunciar con credibilidad el Evangelio a las nuevas generaciones.
El Premio Nobel de la Paz le queda como poncho al creyente cuya llegada a la Casa Blanca suscitó tantas esperanzas, pero que ha sido incapaz de zafarse de los tentáculos de quienes controlan en verdad el poder en la superpotencia mundial. Las lúcidas reflexiones de otro Nobel de la Paz, el cristiano argentino Adolfo Pérez Esquivel
Acusan al Islam de ser una religión fanática, amante de la violencia, que condena a la mujer a la servidumbre... y ellos se declaran incrédulos de que se haya distorsionado de tal manera lo que ellos creen y tratan de vivir